Atención plena en movimiento
Caminatas por bosques de hayas promueven un paso consciente: talón, planta, punta, pausa. Se invita a rozar cortezas, oler hojas, escuchar crujidos bajo botas. La mente acalla pestañas abiertas del navegador interior. Un tramo descalzo sobre hierba templada, cuando el clima acompaña, despierta pies dormidos por agendas y relanza una curiosidad corporal profunda, delicada y sostenida.